Llegar a una nueva ciudad no siempre es sencillo. Hay algo particularmente difícil en comenzar de nuevo: aprender a habitar otros lugares, encontrar tus propios espacios, conocer personas y, sobre todo, sentir que perteneces. Adaptarse implica mucho más que familiarizarse con las calles; también significa reconstruir rutinas, descubrir afinidades y encontrar a esas personas con las que puedes compartir algo tan particular como el amor por los libros. Y si algo he aprendido en este proceso es que encontrar a otros lectores puede sentirse como encontrar un pedacito de hogar.
Durante mucho tiempo, la lectura también fue un territorio al que me costó regresar. Desde la pandemia atravesaba un bloqueo lector que parecía prolongarse indefinidamente. Las ganas de leer seguían ahí, pero no siempre encontraba la disposición, la motivación o incluso el espacio mental para hacerlo. Poco a poco, una de las actividades que más disfrutaba se fue quedando en pausa.
Por eso, volver a acercarme a los libros, recuperar el entusiasmo por compartir lecturas y, especialmente, encontrar una comunidad con la que hacerlo ha significado mucho más que incorporarme a un club.
Así llegó a mi vida Lecturas que abren conversación, un club de lectura fundado por Jennifer. Un espacio que cada mes reúne a personas alrededor de una misma historia y que convierte la lectura en el punto de partida para conocernos, intercambiar ideas y descubrir nuevas perspectivas.
Cada encuentro nos lleva a un lugar diferente de la ciudad y nos invita a sumergirnos en la lectura del mes. Entre debates, preguntas, datos curiosos y dinámicas pensadas para profundizar en cada obra, compartimos interpretaciones, experiencias y puntos de vista que enriquecen nuestra manera de leer. Porque algo maravilloso de la literatura es que un mismo libro puede provocar emociones completamente distintas en cada persona. Y aquí, las diferencias de opinión no solamente son bienvenidas, sino que forman parte de la experiencia.
Nuestras reuniones también son una oportunidad para disfrutar de una tarde de café y postres, celebrar los cumpleaños del mes, reír, compartir anécdotas y fortalecer los vínculos que poco a poco se construyen alrededor de una pasión compartida. Cada sesión tiene su propia personalidad y nos recuerda que leer en comunidad puede transformar una actividad que normalmente hacemos en solitario en una experiencia mucho más enriquecedora.
A lo largo de nuestras lecturas hemos encontrado historias que nos han hecho cuestionar nuestras ideas, explorar emociones, conocer otras realidades y conversar sobre temas que trascienden los propios libros. Porque aquí no se trata simplemente d e cumplir con una lectura mensual, sino de detenernos a pensar qué nos provoca, qué nos cuestiona y de qué manera dialoga con nuestras propias experiencias.
Y quizá esa sea una de las cosas más bonitas de pertenecer a un espacio así: descubrir que todavía hay mucho por compartir, aprender y experimentar.
Para mí, formar parte de esta comunidad también representa una pequeña reconstrucción personal. Es volver a encontrarme con una de las partes de mí que había dejado un poco olvidada, recuperar el hábito de leer, permitirme conocer nuevas personas y recordar que nunca es tarde para comenzar de nuevo.
Lecturas que abren conversación es, ante todo, una comunidad. Un espacio donde las historias conectan personas, las preguntas abren nuevas perspectivas y las conversaciones dejan recuerdos que permanecen mucho después de terminar cada lectura.
Hoy agradezco haber encontrado este pequeño rincón literario en una ciudad que todavía sigo descubriendo. Porque a veces comenzar de nuevo no significa dejar atrás todo lo que fuimos, sino encontrar nuevas formas de recuperar aquello que nos hace sentir nosotros mismos.
Y si algo me queda claro después de estos encuentros es que hay historias que vale la pena leer, pero también personas con las que vale la pena compartirlas.
Este 2026 hemos leído:
- La paciente silenciosa - Alex Michaelides
- La biblioteca de medianoche - Matt Haig
- El cadáver exquisito - Agustina Bazterrica
- El cuento de la criada - Margaret Atwood
- El maestro y Margarita - Mijail Bukgákov
- Leer mata - Luna de Miguel
- Incensurable - Luna de Miguel
- Proyecto Hail Mary - Andy Weir
- Temporada de huracanes - Fernanda Melchor
- Yo que nunca supe de los hombres - Jacqueline Harpman
















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